"Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: Hombre, tus pecados te quedan perdonados."

En el evangelio de Lucas(5,17-26), que hoy proclama la Iglesia, vemos como Jesús muestra su poder, muestra que es el hijo de Dios, perdonando los pecados del paralítico, lo hace delante de escribas y fariseos, para tenerlos de testigos. Pero a mi, en este evangelio, me ha llamado la atención los amigos, estos que llevaron al paralítico ante el Señor. Ellos tenían Fe, y sabían que el único que tenía poder para salvarlo era Jesús. La enfermedad del paralítico, le tenía inmovil en su camilla, como el pecado nos tiene paralizados a muchos en numerosas ocasiones.
El Señor es el único que tiene posibilidad de librarnos de esta parálisis, pero para ello, en muchas ocasiones, nosotros mismos no somos capaces de llegar hasta el Señor, por que el pecado nos tiene paralizados, e incluso ciegos, como tantos del evangelio, que le pidían al Señor la vista, la luz. Por ello es necesarios tener amigos, como el paralítico, hermanos que nos acompañen en este camino. Rodearnos de personas que vivan la Fe plenamente, pues ellos serán quien nos puedan acercar a nuestro Señor. Es muy aconsejable vivir nuestra Fe, rodeados de personas, cuya guía es el Señor, cuyo maestro es Jesucristo, porque serán quienes nos ayuden a llevar nuestra camilla hasta Jesús, hasta el único que puede darnos la luz.

En esta sociedad tan secularizada en la que nos ha tocado vivir, es importante tener también un guía, alguien que nos indique el camino, que nos señale la senda hacia el cielo. Tener nuestro director espiritual, que nos ilumine nuestras dudas y nos acompañe como Jesús acompañó a sus apostoles. Y sumamente recomendable, por no decir, obligatorio, que sea un alma consagrada al Señor. ALABADO SEA JESUCRISTO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario