"¿Que quieres que haga por ti? - Señor, que vuelva a ver."
Anoche me acostaba leyendo el capitulo 8 de Lucas, y ciertamente pensé que mi día de hoy iría orientado a esas palabras que me dijo el Señor, pues en todo el capitulo me veía reflejado. Pasé un tiempo meditando dicha lectura, y en todo y cada uno de sus versículos quise verme reflejado, tanto el terreno en el que sembrador repartía la semilla, pensaba como el Señor ha ido preparando esta tierra, para que poco a poco haya ido transformándose de un terreno pedregoso, hasta convertirse en algo medio fértil, pero que aún tiene que abonarse. En cuanto a la lámpara, también me quise ver identificado. Pensaba que si el Señor me estaba cambiando, no era para quedarme en casa o solo en la Comunidad, agazapado y guardado por mis hermanos, sino que en mi trabajo en el trato con mis clientes e inclusive con quien me rodea, fuera del ámbito eclesial de testimonio de mi fe, y es cierto que no me escondo, aunque creo que debo cambiar mucho en ciertas situaciones, en la que me falta mucha paciencia, para ser esa lámpara que ilumina a los que a diario se acercan a mi, o mejor dicho, se relacionan conmigo. También me vi reflejado en el endemoniado, pues el Señor ha luchado mucho para sacar de mi esos demonios que no me dejaron acercarme a El durante mucho tiempo. Solo el Señor pudo sacarme de la esclavitud de mis pecados originados por este mundo, que nos engaña.
Pero todo esto fue anoche, porque hoy al leer el evangelio y luego durante la misa, todo cambió, y más, esta tarde al salir del médico con mi madre. Y el problema es que no se por donde cogerlo. Los problemas de vista de mi madre me hacen recapacitar sobre lo que el Señor me quiere decir. Más de una vez he escuchado a D. Julio hablar de alguien que después de perder la vista de las cosas de este mundo, ha afirmado que entonces era cuando de verdad veían. Pero como expresarle ese sentimiento a alguien que realmente esta perdiendo la vista, y que aún no tiene la Fe suficiente como para pensar así. ¿Que pasaría si la situación de mi madre me pasara a mi?. Mi Fe sería tan fuerte como para asumirlo. Gracias a Dios en los últimos años, siempre me han enseñado, que el Señor no nos pone cargas superiores a las que podemos soportar.Creo que el Señor me pide, que mire más allá de lo que puedo ver con mi ojos de carne. Me pide que no pierda la vista de su cruz, pues ella es la que nos tiene que iluminar el camino. Que cuando estuve lejos de su luz, me hundí en la oscuridad, y que ahora que me esta dando la vista, Que El es la luz del mundo, El es la Verdad el Camino y la Vida.
El Señor me ha vuelto a dar la vista, estuve ciego y ahora veo, y me pide que no vuelva a mirar atrás, que le siga, pues El, y solo El me conoce y sabe lo que me interesa. El será mi guía.
Le pido al Señor que no me deje, y que la Santísima Virgen, este siempre al pie de mi cruz, como estuvo con su hijo Jesucristo, para darme la fuerza de seguir caminando.
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