Hoy fue un bonito día del Señor para mi. Dos miembros de mi familia recibían al Espíritu Santo en plenitud, en el Sacramento de la Confirmación. Mi sobrino Nacho con 14 años, y siempre en la Iglesia del Señor y mi madre, con 64 años, en la que el Señor la vuelve a traer a su casa después de muchos años alejada de ella. Al levantarme esta mañana, y como todos los días poner Radio María para escuchar las catequesis de Don Jose Ignacío Munilla, pensé que el Señor, me quería volver a hablar de la oración, oración de petición que en esta ocasión hablaban de pedir al Señor la venida de su Reino. Pero el transcurrir del día, me ha ido derivando hacia otros derroteros. Primero el Evangelio de hoy, hablándonos del Juicio final, y recordándome que esta vida tiene un fin. Que aunque seguramente no seamos espectadores de ese Apocalipsis que narra San Juan, tendremos nuestro encuentro con el Señor, al final de nuestras vidas y que hemos de estar preparados. Y luego con los acontecimiento que han ido sucediendo a lo largo de la tarde, el Señor ha traído a mi mente las palabras del Apóstol Santiago (St 2, 12-13) "habrá un juicio sin misericordia para quien no practicó misericordia." Y es que en ocasiones soy demasiado duro con mis hijos. Y me tengo que parar en demasiadas ocasiones para no ser excesivamente severo con ellos. ¿Por que cuantas veces el Señor tuvo Misericordia de mi? o mejor, no "tuvo", sino "tiene", en presente. Por que continuamente he de estar pidiendo perdón al Señor. Y quien mejor que un gran pecador como soy yo, para conocer esa misericordia. Pues creo que el Señor me pide en este día, que al igual que el me perdona tantas injusticias hacia su persona, perdone yo a mis hijos a mi mujer, a mis hermanos de comunidad, a mi familia de sangre todo lo que yo tomo como afrenta, pues ya el me perdonó a mi afrentas mayores, y hasta dió la vida por mi, y con amor me sacó del agujero donde yo solo me había metido.
Buscando esta tarde algo que me hablará sobre esta frase del Apóstol, y que me iluminará lo que el Señor me está intentando decir, he encontrado una web que habla de las apariciones de nuestro Señor a Santa María Faustina Kowalska y de todas las frases que aparecen, me quedo con esta: “Feliz el alma que durante esta vida, con frecuencia, se sumerge en la fuente
de la Misericordia (confesión) porque a ella no le alcanzará la Justicia”
(III, 20). “Pero ¡ay! de los pecadores que no aprovechen este Tiempo de
Misericordia”. Ciertamente es una inquietud para mi, creer que en muchas ocasiones no aprovecho suficientemente esta fuente de Misericordia que el Señor pone a mi alcance a través de sacerdote, que acumulo y acumulo pequeños pecados que al final se convierten en un pequeño tumor para mi alma.
También, hace unos días escuche otras palabras que resuenan constantemente en mi cabeza, y que decían algo así, "Jamás el hombre será tan grande como cuando se arrodilla en el confesionario ante el sacerdote a pedir perdón por sus pecados". Me ha hecho reflexionar también durante toda la semana, ¿Soy lo suficientemente humilde, como para acercarme al confesionario cada vez que lo necesito?. Cuando el Señor me dice todas estas cosas es para que las miré en mi interior.
Te felicito Julian por tu blosg. Es necesario que los católicos testimoniemos nuestra fe y esta es una buena manera de ello. Un abrazo, dtb
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