"Y VOSOTROS, ¿QUIEN DECÍS QUE SOY YO?" Mateo 16,15.
Esta pregunta que Jesús hace a los discípulos en Cesárea de Filipo, me la hice yo también el viernes pasado, en la fiesta de la CÁTEDRA DE SAN PEDRO. Jesús, después de preguntar a los discípulos, quien pensaban los hombres que era El, se lo pregunta a ellos. Y Pedro afirma, «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»
Pues bien, esta misma pregunta se la hice a mi hija de 11 años, y ella me contestó,
"Pues el hijo de Dios". Y yo la vuelvo a preguntar, "¿Y tu como lo sabes, hija?, y ella me contesta, "Porque me lo han enseñado mis educadores, los sacerdotes, vosotros, la madres del colegio". Es decir, que ella ya conoce al Señor, aunque no por experiencia.
"Pues el hijo de Dios". Y yo la vuelvo a preguntar, "¿Y tu como lo sabes, hija?, y ella me contesta, "Porque me lo han enseñado mis educadores, los sacerdotes, vosotros, la madres del colegio". Es decir, que ella ya conoce al Señor, aunque no por experiencia.
Y yo, ¿Quien creo que es Cristo?. Pues bien, puedo afirmar, y afirmo que Cristo es el hijo de Dios vivo, que vino para librarme del poder del pecado, y que murió por mi en la Cruz. Y lo afirmo, porque el me saco de la oscuridad del pecado y me enseña el camino para terminada esta vida llegue a la gloria de la resurrección. Y todo esto lo hizo por amor. Por amor al hombre bajó del cielo y tomo la condición de esclavo. Por amor a mi, porque aunque solo yo hubiera tenido que ser salvado, también habría descendido, para salvarme. ¿Y que me pide a cambio?. AMOR, amor que le tengo que mostrar en forma de amor a mi mujer, mis hijos, mis hermanos de comunidad, sin mirar que me puedan dar ellos, sin esperar nada a cambio, solo darle amor, porque el me lo concedió a mi primero.
En esta demostración del amor a Dios, el Señor no regala otra palabra el pasado jueves (Mt 7,12) "Tratad a los demás como queréis que ellos os traten", en otra parte del Antiguo testamento, esta afirmación se hace en negativo, "No hagas a nadie lo que no quieras que te hagan" Tobías 4,15. ¿Donde estriba la diferencia entre estas dos afirmaciones?, parecen similares, pero no lo son. Cuando Jesús nos pide que tratemos a los demás como quisieramos se tratados, nos lo pide que lo hagamos sin esperar nada a cambio, sin que por ello esperemos realmente ser tratados así, tratemos con amor, con respeto, como bien dice el Señor, tratemos a nuestro prójimo como nos gustaría que nos tratara a nosotros, pero repito, sin esperar que realmente seamos tratados así, y de esa manera estaremos actuando como lo hizo Cristo con nosotros que por amor se hizo hombre para salvarnos del pecado.
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